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Bankruptcy

El panorama era triste. Estábamos los tres tirados cada uno en un sofá rodeados de gente que reía, charlaba, se alcoholizaba y planeaba como colar la bola 6 sin rozar la 8.

Habíamos agotado los recursos económicos y los temas de conversación. No quedaba ningún filósofo que cuestionar, ningún grupo que criticar y ninguna película que escudriñar.
Y allí estábamos tumbados, sumergidos en el más absoluto silencio. La paciencia inexistente de Juanmi empezaba a agotarse, no soportaba la idea de rodearse de borrachos y drogadictos y no probar un mísero trago de Guiness. Su estúpido tic en la pierna me ponía nerviosa.

Un mes sin vernos y nada de lo que hablar. Entramos en un círculo vicioso de decadencia y denigrancia que nosotros mismos habíamos forjado.

A Henry le faltaba empezar a roncar, esquivé su mirada un par de veces. Era como yo, muy dado a sacar frases a la superficie que se sobreentendían. No me apetecía escuchar. Juanmi me miró, ''estás hasta la polla'' me incorporé y asentí en silencio. Tampoco me apetecía hablar.

Me iba a estallar la cabeza con los estruendosos gritos de los niños. Una bomba estallando al lado de ellos aturdiría menos y haría un bien para la humanidad. Los miré.

Juanmi leyó mis ojos y me sacó de allí. Parecía entender que el malestar no tenía razón alguna. Enganchamos los cascos y escuchamos un blues a la vuelta. Ninguno dijo nada, dejamos que Nick Drake nos taladrase la cabeza. No tardé en rendirme al sueño.




On October 30 2014 at United Kingdom 3 Views





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