11/1/09
A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿qué tono tiene su voz? ¿qué juegos prefiere? ¿le gusta coleccionar mariposas?" pero en cambio preguntan: "¿qué edad tiene? ¿cuántos hermanos? ¿cuánto pesa? ¿cuánto gana su padre?" solamente con estos detalles creen conocerle.
Si les decimos a las personas mayores: "he visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegaran a imaginarse como es esa casa. Es preciso decirles: "he visto una casa que vale cien mil pesos". entonces exclaman entusiasmados: "¡oh, que preciosa es!"
Saludos marceeel :P