No soy muy dado a actualizar con temas de fútbol por aquí, porque hay gente a quien no le gusta demasiado, aunque vaya por delante que a mí me apasiona, es una herramienta para desconectar y pegar berridos justificados cojonuda. Pero lo de este tío merece una actualización en la que él sea el protagonista. Su nombre: Julien Faubert. Vino en el mercado de invierno procedente de un equipucho inglés, el West Ham (Jamón Oeste). Sin duda, a éste parece gustarle mucho, dado que está de buen año para ser futbolista.
Y es que han salido a la luz unas fotos en las que el figura sale literalmente tocándose los huevos y dormido (sí, sí, dormido) en el banquillo del Madrid mientras éste hace el ridículo (y van...); no parece quitarle el sueño el Madrid, no; la pregunta correcta es quién fue el iluminado que trajo a este crack del fútbol. Nos quedará para el recuerdo sus únicos e inolvidables 54 minutos en los que perdió 6 balones, un fuera de juego y no se marcó ni un gol en propia puerta. Con jugadores así, el Barsa gana 10 ligas seguidas.
Tanto descanso lleves como paz dejas, hijo.
Cómo se lo pasaba con Drenthe...