Lo malo es que la cama ya se ha dado cuenta.
Ya sabe que cuando respiro,
en realidad no lo hago. Suspiro.
Que difumino para mis ojos lo que hay alrededor.
Y también sabe ya que no es sólo la mente
la que siente las ausencias. También lo hace el cuerpo.
Y a la cama no le gustan las dependencias físicas.
*Y Días.
Que foto más...uhm, y el texto grande, cierto
¿Cómo se presentan esas vacaciones?, yo me piro en un par de días a Canarias :D
¡Un bezillo!
Otro texto grande, sí señor... pero bueno qué? carrera terminada o no?