10/9/09
la representación simbólica de este universo es la de tres grandes mundos conectados por un eje único, a menudo la representación de un árbol, el Yggdrasill, de tres raices... una de ellas llega al mundo de los dioses, bajo el cual se encuentra el manantial de la sabiduría de MIMER, hasta el de los gigantes de la escarcha, donde antes estaba el Ginungagap, el Abismo de la Creación.
la tercera raiz, corroida de contínuo por innumerables serpientes, se extiende por encima del Niflheim, el Mundo de niebla, donde reside un dragón.
cuanto más se interna en la otra realidad, más difícil le resulta al chamán describir con palabras lo que ve y los seres que allí encuentra, por lo que recurre a una descripción poética, resultado de los elementos mitológicos propios de su cultura y conceptos propios de este mundo, para explicar la realidad de unos mundos difícilmente descriptibles en términos convencionales de percepción humana.
"eran unos enormes animales negros. como murciélagos gigantes, más grandes que esta cabaña, y me dijeron que eran los verdaderos amos del mundo. en conibo no existe una palabra que signifique dragón, así que murciélago gigante era la expresión más apropiada para describir lo que había visto. [el chaman] me miró con sus ojos ciegos, sonrió y me dijo: siempre dicen lo mismo. pero no son más que los Señores de las Tinieblas Exteriores. como sin darle importancia señaló al cielo, aunque yo no le había dicho que, en mi trance, los había visto venir del espacio".
[M. Harner]
en la fase zeta, previa al sueño, durante la que suceden más frecuentemente los fenómenos de desdoblamiento y clarividencia, etc. las ondas cerebrales bajan de 7-8 a 3,5-4 ciclos por segundo. el sonido del tambor induce al chamán a entrar en trance. su mente asocia el ritmo cerebral en fase zeta al sonido, en la gama descendente de 7 a 4 ciclos por segundo, una forma de efecto de resonancia que penetra en el lado invisible de la realidad...
Jesús, María Y José!