No me gusta hablar de laberintos ni de manifiestos cíclicos (véase historia de amor).
¿Por qué ellos viajan hasta París con el pretexto de ver la Torre Eiffel? ¿Por qué éso? ¿Eh?
¿Eh?
No, no tiene sentido.
Prefiero pasear en mi calle y ver cómo cada uno de los árboles de esta ciudad tan fría, más allá de la estática o inmersa de lleno en ella, se han quedado sin hojas. A deshojas, como siempre.
Porque ya estamos en otoño.
¿Eh?
Y hoy también es hace una semana. Y mañana será dentro de un mes. Total.
http://www.youtube.com/watch?v=EZSh4KINf_Y