En el borde del camino hay una silla,
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida,
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos, de gastados, son espejos
que le queman la garganta con el sol.
Y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante,
es por eso que es madera y es metal.
Es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa,
aunque se llene de sillas la verdad.
maspallaqpaca said on 3/21/08 3:48 PM …
he tenido que leerlo varias veces, sigo teniendo dudas.
y gracias por el poema del msn, eres más guapa que tó lo más parío. ando rodeada de silencio, del que atrona, qué ganas de que lleguen los niños
inusidd said on 3/21/08 6:19 PM …
poca poesia me gusta. la verdaz.
maspallaqpaca said on 4/11/08 5:49 AM …
ay maruja, qué penina me da que no te vengas con nosotros al alentejo, lo íbamos a disfrutar...
desde_el_limbo said on 3/20/08 11:28 AM …
Iz:Me iba a separar de David xq lleva unos dias q no me hace ni caso...pero como hoy nos vemos espero que se me quiten las ganas.No digas nada de lo ni
uestro por2!!!!!, a ver qué va a decir tu mujer luego...ten en cuenta que todavía ni me conoce!!!!Animo con el currele,yo sigo de mudanza. bes0ssss