7/10/09
Aveces me pregunto, si ellas sienten lo que pasa a su alrededor, si realmente viven en el mundo que nosotros en algún momento de nuestra vida las hemos creado.
No sé si realmente se enamoran del Ken que tienen al lado y al que nosotras hemos obligado a que no se separe de ella. Ni si quiera sé si la gustaba ser veterinaria, azafata, cocinera...
Quiza la hemos obligado a vivir en un mundo rosa que ella hubiese querido azul, o en una casa perfecta en vez de una granja ideal. Quiza solo nos hemos limitado a reflejar en su vida lo que siempre habiamos deseado en la nuestra, un mundo de princesas que al crecer cambió.
¿Realmente es tan divino, el mundo de las barbies?
Aveces, me paro a pensar, y siento que la conclusión es que debemos basarnos en nuestra vida, y dejar que los demás, ¡se planteen la suya!
Lucía.Maíllo