Con la Espada de Damocles
2/6/09
Sé de sobra que es patético tener que desahogarse en un sitio como este, pero ya supongo que no me queda otra. De nada sirve explotar, de nada sigue seguir caminando, de nada sirve intentar ver luminoso el más largo y oscuro túnel por el que pasa mi vida. De nada sirve absolutamente nada.
Todo es como la Espada de Damocles. Todo lo bueno puede depender de un instante y de un hilo. Duro es el momento de acostarse y ver con cansacio esa espada colgando sobre tu cabeza que puede caer en cualquier momento y hacerte daño.
Hoy quizás es cuando ha caido esa espada y hoy es quizás cuando debería centrarme en mí mismo; en mi salud, en intentar gozarle una sonrisa a aquellos que se preocupan de mí... pero hoy no me sale nada. Hoy ni soy capaz de ponerme al pie del cañón por lo que más quiero.
Hoy me siento inútil, me siento más fracasado que nunca. Cualquier época fue mejor que esta, porque ya no me queda nada. Todo son ruinas griegas, restos de como lo más prometedor ha acabado sin estructura alguna, símbolo de cansancio y paciencia ante los bárvaros; símbolo de como hoy ha de empezar un nuevo periodo. Pero entre periodo y periodo siempre hay anarquía.
Escuchando: Hallelujah