Te quiero
12/17/09
Hoy es un día horrible... sé que pasará, pero hoy es horrible.
Tengo tantos sentimientos encontrados... no se ni qué pensar, ni qué sentir... solo puedo escribir que es como mejor expreso lo que siento.
Nos pasamos la vida enfadados con nuestros padres porque no son lo que nosotros queremos que sean o porque no nos quieren como queremos que nos quieran. Tenemos auténticas guerras con nuestros sentimientos porque por un lado los queremos y por otro los odiamos... sobre todo cuando están separados. Solo cuando pasa algo realmente grave es cuando nos damos cuenta de cuánto los queremos y cuánto los echamos de menos.
Llevo media vida enfadada con mi padre por no ser el padre que yo quería que fuera porque la mayor parte del tiempo estaba ausente y parecía que lo único que le importaba en su vida era ganar dinero y sus negocios.
Hoy que me he quedado sin él recuerdo otras cosas en las que ni reparaba cuando estaba...
Lo que yo más odiaba en él era su afán por los negocios, dinero, dinero, dinero... pero eso me permitió ir a las mejores escuelas, tener una casa grande y preciosa, viajar, las mejores ropas, etc, etc, etc... siempre le reprochaba que estaba como fuera de cobertura, no llamaba, no venia, lo veia de vez en cuando... pero hoy recuerdo cómo me miraba y me decia que era su reina, cómo se emocionaba cuando me coronaron reina, cómo ponia una y otra vez cuando yo salia en la televisión y se lo enseñaba a sus amigos, cómo cada miércoles me mandaba un taxi para recogerme orgulloso de que trabajara en Sevilla, cómo me decia que podia tener el mundo a mis pies....
Papa cuanto siento haber estado tan enfadada contigo...
Escribo esto por dos motivos, uno por desahogarme y el otro para que le sirva a alguna gente que estan igual que yo que estaba llena de rabia porque su padre no fuera como queria y necesitaba que fuera, sin comprender que todos podemos equivocarnos, que no son dioses solo personitas de carne y hueso que hacen lo mejor que pueden o saben las cosas.
Los que tienen a sus padres, no perdáis el tiempo en rencores, mirarlos con ternura, porque mejor o peor estamos en el mundo por ellos. Decirles que les queréis, aceptar sus fallos, como ellos aceptan los nuestros. No perdáis el tiempo en sentimientos inútiles, abrazarlos, besarlos... son parte de nosotros.
No me pondre triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida, es algo inevitable si nos queremos de verdad. Te quiero papa.
Escucha esta cancion, creo que te viene super bien, Y te sentiras mejor escuchandola. No sabía nada, lo siento mucho.
Te quiero. Llamame cuando quieras...