11/11/08
-¡Estás en Las nubes!
AqueLLo La sacó de sus pensamientos.
Estaba tan acostumbrada a oirLo que ya ni se esforzaba en que la comprendieran.
Nadie parecía ver que tenía que conformarse con un peLLizquito de feLicidad cuando en reaidad sentía ganas de comerse eL mundo. Que siempre La hora de irse a caa LLegaba antes de que Lo advirtiera. Nadie veía cómo aLguien La arrancaba de sus tardes de sábado y La dejaba aLLí, deLante de aqueL Libro, abandonada durante una semana.
Sinceramente, se aLegraba de sus nubes.