Felices 47 D10S!!!
11/5/07
A esta altura no voy a discutir quién es más grande. Solo quiero aprovechar esta oportunidad para recordarle a todos los hombres de corazón lo ocurrido el 17 de Junio de 2004 en la gélida cancha de River. Fue la semifinal de la Copa Libertadores. Una semifinal histórica no solo por los equipos que se enfrentaban, sino por que era el partido de vuelta, sin hinchas visitantes en las tribunas. Fue una prueba del destino. Ese día los relojes se pararon y el tiempo se detuvo, ese día un velo negro se posó sobre las cabezas de los "simpatizantes" de River. Fue el día que todos y cada uno de ellos hundieron sus narices en la vergüenza y el luto, el día en el que, en su propio estadio, en su casa, vieron como once casacas auriazules les tatuaban en el orto la frase: "Sigan intentando…". Ese día que ELLOS nunca van a olvidar, Boca no estaba solo. Lo acompañaban millones de hinchas en el espíritu y algunos tantos, ocultos las tribunas. Ese fue el día en el que el mundo, si acaso alguien lo dudaba, comprobó una de las verdades futbolísticas más evidentes: con lluvia, tapones altos; centro atrás es medio gol; River es amargo.
Fue entonces cuando toda esa grey de abúlicos hermafroditas refrendaron el diploma de gallinas por el resto de la eternidad.
Fue entonces cuando se dividieron definitivamente las aguas entre Boca y River. El primero, nacido para brillar y calentar corazones. El segundo, apenas un club social y deportivo de gente paqueta, silenciosa y fría. Excepto, claro está, Ramón y Hernán Díaz, Labruna, Alonso y Orteguita. Ellos son simplemente putos.
jaja.. el Diego!!!
Besos.. pasabamos! :D