Imaginad la siguiente escena: reunión de marketing en Industrias Frigo a principios de los 80. Cuatro ejecutivos recién encocados debaten con un ímpetu muy propio de fanáticos de la farina colombiana cual será el siguiente producto estrella del cartel de Frigo que azotará chiringuitos y tugurios playeros durante el próximo verano.
En la conversación se mezcla la euforia, el colegueo y desvaríos personales como el fetichismo taconero. El cóctel es explosivo: helados + fetichismo + cocaína. Acaba de nacer Frigo Dedo y Frigo Pie, dos helados anatómicos que hicieron participe a la sociedad ochentera de las desviaciones sexuales de cuatro pollos engominados con mucha harina que sorber.
El proceso de ingestión de estas maravillas heladas siempre me fascinó. Fase 1: Succión. Fase 2: Mordisqueo. El patrón chupóptero era idéntico al que sigue un fetichista pinrrelístico estándar. Especialmente la fase 2, en la que con ansia caníbal nos dedicábamos a devorar cada uno de los miembros del pie o mano en cuestión. Atrocidades caníbales ocultas bajo un inocente trozo de triste hielo.
Desafortunadamente, el reinado de esta pareja de polamens azucarados se vio interrumpido a principios de los noventa por el desahucio del Frigo Dedo de la carta de helados frigoleros. Una jubilación anticipada para el helado más injustamente aclamado de los ochenta (y que ahora ha vuelto de los infiernos en el nuevo milenio). Con un sabor a fresa nuclear repugnante, este cese de las actividades heladeras pudo ser entendido por todos nosotros y la cosa no pasó a mayores.
Al fin y al cabo, aún teníamos y tenemos el Frigo Pie, la delicia fetichista por excelencia. Es hora de meterle unos buenos muerdos al pinrrel rosado. ¡A vuestra salud!
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losmalditos80@gmail.com
PD: En los meses de febrero y marzo, 2 artículos de este fotolog salen traducidos al gallego en la revista "Troula (revista mensal da movida galega". Podéis ver los artículos en <A HREF="http://www.magicqueenweb.com/losmalditos80" TARGET=_top>http://www.magicqueenweb.com/losmalditos80</A>
Si los leéis en voz alta solo os faltará la queimada para que el conjuro ochentero surta efecto. ¡Buena suerte!
On March 09 2007
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