recien me levantaba...no se rian
10/6/08
En las antiguas cámaras, uno sacaba una foto y se obtenía un negativo…una vez hecho esto ya no se puede volver atrás. La imagen de ese negativo es irreversible. Ahora bien, ese negativo puede ser alterado infinitamente…a través del fotomontaje, o mismo en el proceso del revelado, donde el fotógrafo elige que tonalidad darle a la imagen, luz, contraste, etc.
Al enfocar con la cámara y luego presionar el botón, un sentimiento de pérdida traspasa el ser de quien sostiene la cámara en sus manos. Cito a mi amigo François Soulages en Estética de la Fotografía: “Pérdida de las circunstancia únicas que originan el acto fotográfico”… “(Pérdida)…del objeto por fotografiar…”.
En síntesis (diría mi otro amigo Santo), la pérdida no se puede evitar, es absoluta y violenta diría Soulages, el objeto, el ser, o determinado tiempo que quedó fotografiado está ahora impreso en un papel, y es lo único que nos queda, esa imagen está pérdida para siempre y el valor de la foto se vuelve absoluto. Tanto que lo atesoramos con gran fuerza, le ponemos marcos y llenamos nuestra casa de fotografías. Imágenes de un pasado que cuesta dejar ir. Tanto se nos dificulta que recurrimos una y otra vez a esa foto la cual miramos, debatimos, y modificamos, recortamos, cambiamos colores, escribimos sobre ellas. La tarea del negativo es infinita, inacabable. Y hoy con la fotografía digital no es necesario el negativo. Directamente en la misma imagen alteramos su estética.
En palabras de Soulages sobre el acto de sacar una imagen y sobre la acción de alterarla: “…Una lucha contra el fluir del tiempo, la otra contra el eterno retorno…”
Ahora comprendo…que inútil es tener tu foto…tus ojos mirándome, prometiendo que algún día te volveré a ver… y seguir ahí estancado en el tiempo, mientras afuera todo sigue.
Fue muy positivo leerte Soulages, como dice Cielo Razzo: “Lo que afecta te expande y abre la conciencia”, y ya dejé de “caer siempre en el mismo lodo”…
Estoy muy feliz. Tu foto es… un recuerdo muy lindo.
Cada vez que tengo un cliente en frente y tengo que venderle pienso esa frase que me encanta:
“Yo…puedo alcanzar cualquier cima!”
Nicolás
últimamente me estoy escrachando mal...ajajaja