9/28/09
Siempre me habían hablado de esa extraña sensación de vértigo, pero nunca me había visto en esa situación. Nunca, hasta hoy. Cuando tu destino, tu futuro, se ve ligado al de otra persona, se crea una conexión tan profunda que nada, absolutamente nada, conseguirá romperla. Y algo así es lo que me ocurre ahora. Suena demasiado tópico decir que si tú caes, caemos las dos, pero no hay mejor forma para describir la situación que esas palabras.