Esta es una meta y un fin; como todas los espejismos aparecidos en miles de rincones ya olvidados. Una lagrima que cae y desaparece; la caida ha sido su existencia. Una nota que muere en el aire. Una cerilla consumida, carbonizada. Un silencio que fue musica. El camino serpentea como una culebra sobre la que repta un cuerpo mustio; quiza durante el trayecto le crezcan las alas, o quiza se diluya en el barro. Quiza acabe el camino y desaparezca. Que no acabe antes de saber volar.