En la figura que se llama oximoron, se aplica a una palabra un epíteto que parece contradecirla; así los gnósticos hablaron de una luz oscura; los alquimistas, de un sol negro…
En El Zahir, Borges se recrea con esta magnífica definición del oxímoron. Algo irrumpe con fuerza detrás del nombre para potenciar, aunque de complicadas maneras, la realidad que no se ve.
Primera Parte, del oxímoron y sus consecuencias
Después de leer a Borges, vino Barcelona. Aplicando oxímoron, la ciudad inhabitable. Está bien para una escapada; perfecta para la huida pretendida de un soñador sin sueños que cumplir; ideal para quien escapa con ganas de volver. Pero inhabitable para quien se refugia en el sabor de los labios del pasado. Intransitable si no logras olvidar la ciudad que en su día te dio a conocer el verdadero oxímoron: amistad desagradecida…
Volví. A veces, uno encuentra sus deseos más sensatos luego de haberlos ignorado sobremanera. Mi deseo, descubierto hace poco más de un año, era regresar a ti. A vosotros. Pateando el diccionario de aquél que, juez y parte y con malas compañías, decía al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver…
Y, entre vuelta y vuelta, uno repasa por las noches aquellos diarios de a bordo donde tú guardabas, caprichoso oxímoron, mi secreto a voces… Un solo fragmento, una verdad en cada momento.
[...]
Lo mismo los 21 se nos quedan cortos y aquellas promesas inocentes nos saben amargas o, cuanto menos, descafeinadas. Lo mismo los sinsabores del recuerdo y los descuidos de la memoria te impiden visualizar el resto del documento. No importa. Sólo importa la sensación que provoca recordar que, en algún lugar, en cualquier momento, siempre fuimos felices. Y Peter Pan me visitó esta noche, como cada una, para demostrarme que uno, gracias al oxímoron, rejuvenece cada vez que cumple años…
Y más detalles de pincel borgiano con este atinado desatino, aquel viaje de ida y vuelta sin retorno, tu yo y mi tú, este llanto alegre mezcla de lágrimas con alcohol… Y aquello de la ciudad parece un mundo, o lo de la moneda cayó por el lado de la soledad…
La historia,*******, parece destartalada y poco articulada. Sin sentido, es cierto, pero tampoco lo tienen a veces los retos absurdos que nos imponemos dejando caer la culpa al poco culpable destino. Nosotros somos el destino. Por eso te canto esto. Por nosotros…
Sevilla, mayo de 2009
Mi táctica es mirarte, aprender como sos,quererte como sos.
Mi táctica es hablarte y escucharte,construir con palabras un puente indestructible.
Benedetti.. gran dios, el primer poema que lei de el fue el de "puedes contar conmigo" no se si se titulara asi, de eso hace ya mucho tiempo xD
Sospecho que usté tambien cumplio años hace poco ^^ felicidades pues :)
Bueno, es qe en realidad llevo mu poqito con el piano, pero vamos qe algo se aprende, aunqe en el video parece qe toco mu bien en realidad sé muy poco todavía :p Gracias por lo de la foto :) Qé te cuentas? Cuanto tiempo no?
tio, mira este video y el resto esta mas alla de lo necesario
http://www.youtube.com/watch?v=20wTYxYCy9Y
Genial, por fin puedo cristalizar la contradicción en un concepto aliado: Oxímoron.
Y si ciertamente somos destino o creadores en movimiento, ¿sea el oxímoron la herramienta para dar translucidez a la opacidad y así, dar belleza a nuestro vivir?