Werner Bischof
11/23/09
"Y claro, también si hubieramos conocido nuestro destino por adelantado... De aquella manera sólo podíamos haber estado viendo el paso del tiempo. Sin embargo, un beso, un solo beso podía tener la misma importancia que un día inmóvil en el edificio de la aduana o las cámaras de gas. Así es: si mirábamos hacia atrás nos equivocábamos; y también nos equivocábamos si mirábamos hacia delante, las dos cosas estaban equivocadas".
Sin destino. Imre Kertész.