6/30/09
En un tablero de ajedrez, el Rey es el menos autosuficiente de las piezas.
Se equipa de un batallón que pelean por él, son una fuerte muralla y un gran sostén de defensa, desde el mas insignificante peón hasta la mayor de las torres hacen que el Rey no tenga que temer por su seguridad.
Lo sabe y por eso campa a sus anchas en la mayor parte del juego.
Pero hay veces, en las que a pesar de la mas dura de las defensas, llega un ataque que le apunta directamente a él.
Y el Rey, no tiene el instinto de supervivencia del peón, ni la aleatoriedad de movimientos de la Reina.
Cuando le acorralan, no le queda mas remedio que moverse como buénamente pueda. Pero en la mayoría de los casos y si no está acostumbrado a pelear, se vuelve lento y sus posibilidades se ven limitadas.
Si el atacante tiene varios cartuchos en la recámara acaba haciendole jaque y sin saber muy bien en que momento de la partida erró en sus movimientos, acaba siendo vencido.
Últimamente recibo noticias de personas de mi entorno, que de una manera u otra forman parte de mí. Siento que mi presencia cada vez es menos necesaria para ellas y que pueden seguir su vida sin mi.
Y a pesar de que es algo que ya sabía, cuando lo ves tan diréctamente, ingenuamente te ves en jaque mate.
Supongo, que simplemente, es cuestión de ir haciéndose a la idea...
No te voy a negar que me ha encantado la actualización.
Por suerte o por desgracia a veces pasa,ves como hay quien puede seguir sin ti su vida y si esa persona te importa,escuece.
Pero yo creo que el rey puede tener el mismo instinto que el peón e incluso la inteligencia de la reina.
El rey puede volverse lento y puede tener miedo e incluso puede llorar por ser comido,pero...
Una vez acabado el juego,el rey y el peón vuelven a la misma caja...