7/1/09
Podría estar más sola sin mi Soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir en la oscuridad
y llenar los vacíos del pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él,
no estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento,
sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.
Emily Dikinson.
"¿Sabes algo? Al final todos se van, siempre se acaban yendo. Y es bueno aprender a no contar con nadie, pues cada uno es uno y tiene sus cosas, sus problemas, sus preocupaciones. El único hombre del que te puedes fiar es de tu padre, aunque a veces sea extremadamente duro con sus palabras. Y la única mujer que nunca te fallará es tu madre, aunque a veces quiera cortarte las alas. Al final, querida, ellos también se irán a otro lugar, del que no les será posible regresar. Por eso, preciosa, aprende a ocupar tu tiempo y a disfrutar de las bonitas paredes blancas de tu habitación. Lee, escucha música; deleitate con bonitos paseos al atardecer y da gracias al cielo por tener ojos para disfrutarlo. Trabaja y se amable con la gente con la cual compartes cada instante. Pero no olvides, nunca, que la única persona que te comprenderá, apoyará y estará contigo siempre es la que te sonrie con la cara de muerte en el espejo en tu amanecer".