-Las espinas no sirven para nada! son pura maldad de las Flores. -... No te creo. Las Flores son débiles. Ellas son ingenuas. Ellas se defienden como pueden, se creen Terribles con sus espinas!, Y tu crees que las Flores.. - Pero no! No, Yo no creo nada! Respondí cualquier cosa, yo me ocupo de COSAS SERIAS. (miró estupefacto) - De cosas serias.. Hablas como las personas grandes. Conocí en un planeta un señor que nunca olió una Flor. Ni miró una estrella. Ni amó a nadie. Nunca hizo nada más que cuentas Y todo el día repetía como tu "soy un hombre serio!" Y eso lo llenaba de orgullo. Pero no era un hombre, era un HONGO. - un qué¿ - un HONGO! Hace millones de años que las Flores fabrican espinas, hace millones de años que los corderos a pesar de todo se comen a las Flores. Y no es importante tratar de entender porqué las Flores se esfuerzan tanto en fabricar espinas que no les sirven para nada¿ No es importante la guerra de los Corderos y las Flores¿ No es más importante que las cuentas de un voluminoso señor colorado¿¿ Y si yo conozco una Flor única en el mundo, que no existe en ninguna parte más que en mi planeta, a la que un Corderito puede aniquilar de un golpe, así nomás, una mañana, sin darse cuenta de lo que hace.. Eso NO es importante¿
si alguien Ama una Flor de la que no existe más que un ejemplar en millones y millones de estrellas, eso es suficiente para que se sienta Feliz cuando las mira. se dice "mi Flor está allí, en algún lado.." Pero si el Cordero se come la Flor, es para él como si, de golpe, todas las estrellas se apagaran, Y ESO NO ES IMPORTANTE!
No pudo decir nada más. Estalló bruscamente en sollozos. La noche caía. Yo había soltado todo, me burlé hasta de la muerte. Había en una estrella un principito para consolar. Dije: "La flor que amas no está en peligro. Dibujaré un bozal para tu cordero. Te dibujaré una armadura para tu flor... Te..." No sabía qué más decir. Me sentí muy torpe. No sabía cómo alcanzarlo, dónde encontrarlo... Es realmente misterioso el país de las lágrimas.