No daba dinero...
No devolvía el cambio...
No había carrito...
No entraban las cartas...
No era para jugar a la rana...
No abría la puerta...
No sacaba la lengua...
No silbaba...
No decía ni mu...
No tenía dientes... pero comer come...
Todo éso,
y mucho más,
pensaba yo aquél
día en que me desvié
del camino natural que
acostumbro seguir a diario.
peke_loka17 said on 10/16/07 3:36 PM …
ola!!
weno menudas fotukas ke mangas aki eee
dios mio
jeje
me pase bss