- « Previous
- Next »
María, mi pequeña María, mi querida María que nadie quiere excepto yo. Y yo la quiero porque sé que es la mujer de mi vida, porque es mi Virgen María. Porque, aunque algún día descubramos, ella o yo, que nuestros caminos son diferentes, el Destino, ¿te acuerdas de él?, me dirá que estoy hecho para María, porque sé que en el fondo mi amor es para ella y no lo puedo evitar, porque mi verdadero amor es María, y mira que me jode decirlo estando colocado y con las piernas de Verónica enredándose en las mías, y el amor unta y qué bonito es que el amor unte porque te hace las cosas mucho más difíciles , y lo siento en el alma porque la quiero, bueno, no es que la quiera, es que la adoro y, entonces, ¿qué cojones hago follando con Verónica?, pues coño, lo que hago es ser yo mismo porque mi única característica personal es no tener juicio, ni consciencia, ni sentido del deber.
Y qué bonito es el amor, que unta, porque unta mogollón. Y qué hermoso lugar que ocupa una especie de amor encima del otro, o debajo, o qué se yo, o qué me dice la vida, o qué no me cuenta, y te quiero, y no te quiero, y te hecho de menos, y quiero follar contigo, pero solo por tocar mi barriga desnuda con la tuya, y no te muevas ahora, y así está bien.
María vende vida. Ella vende brillos de noche y comida para gatos. Vende sonidos de ciudad. Prefiero la vida que dan sus besos de caramelo y la suave carícia de su piel caliente.
(báilame el agua)
a_letheia said on 7/6/08 4:31 AM …
bon estiuuuu!