7/4/09
Ya me explicarás en qué derecho estás para echarme de menos, o a recordarme así. Sólo quiero saberlo. De dónde sacas tal valor. Prefiero el olvido a que vengas y te vayas de mi mente sin avisar. Y que la maldita ciudad esté totalmente vacía, sus calles llenas de cuerpos huecos, de sentimientos y miradas ajenas. A cuales no importo, ni deseo hacerlo, quienes desconocen mi deseo a eliminarlos de aquí, sólo para recordar mejor, tampoco tengo nada en contra de ellos, lugar equivocado, mi memoria los borrará. Y el silencio esta vez resuena con fuerza. Y no entiendo tu valor, tus ganas constantes de tenerme ahí, en tu cabeza. Me estoy cansando de tantas vueltas, de tantas tonterías. No me eches, ni de menos ni de más, como ya hiciste en su día. ¿Era eso no? Me echabas de más. Yo lo sé aunque nunca lo reconozcas. Las miradas no dejan de brillar por magia, la voz rota suele tener un motivo. Y ya lo sé, no se puede culpar. Las calles otra vez, absortas, y su opacidad, cegándolos. Yo aún me guío por tu voz rota, la sigo, aunque me dé rabia. Aunque no la soporto, la sigo porque no sé elegir sola. Porque aún me da respeto caminar sin mirar al suelo, aunque todos los demás lo hagan.
*Preciosa la foto y el texto genial...echar de mas a alguien es lo mas triste que te puede pasar...