En mi casa somos de Reyes, no de Olentzero ni Papá Noël. Supongo que como en la casa de José Cendón. Y mira por dónde, estos tres personajes han traído de regalo a su familia la liberación del fotógrafo. Ya era hora. Por fin un final feliz.
Y el tio no vuelve a España, se queda allí en la brecha, aunque ha ido la hermana a agarrale de las orejas ;)
Welcome to freedom. Sigue con tu lucha.