EL PODER DE LA ATENCIÓN
7/12/09
La atención del ser humano común, es decir, la no entrenada, es débil, intermitente, poco penetrativa y está empañada por toda clase de distorsiones subconscientes, juicios de valor, prejucios y filtros socioculturales y psicomentales. La atención de la persona común funciona deficientemente, con frecuencia po propio impulso, ajena a la voluntad.
Una atención así reporta una visión pobre y falseada y en lugar de resultar instrumento de integración y armonía, puede convertirse en un obstáculo en la maduración interna. Mediante el ejercitamiento meditacional se va purificando e intensificando la atención y poniendo bajo el yugo de la propia voluntad. Ella se convierte en filtro, custodio y guía de la mente y puede penetrar y ver los fenómenos tal y como son, más allá de los condicionamientos y adoctrinamientos acumulados. Una mente atenta es una mente disponible para que puedan aflorar sus mejores energías y pueda brotar la comprensión esclarecedora; una mente atenta es un instrumento para combatir los venenos de la mente, los apegos, las fricciones, conflictos y ansiedades. Permite vivir aquí y ahora, con plenitud.
ES UN INSTRUMENTO LIBERATORIO, un diamante en bruto que es necesario pulir con perfección.
Ramiro A. Calle - El libro de la relajación, la respiración y el estiramiento