2/26/09
... y de pronto es como si todo se durmiera, como si se alejara la inquietud caminando, allá lejos.
Y queda el lugar vacío... para que un transeúnte distraído, quizá, me haga compañía y juntos disfrutemos comiendo chocolates, y mirando la gente pasar. Y tal vez yo tenga lindas palabras para decir. Y así, quién sabe, esperar a que llegue el otoño y que el viento frío haga acercarnos…