En días como éstos, no hay mucho donde elegir: o se fatiga el cuerpoalma, o se vaga en sueños.
¿Y qué se hace además, cuando se vaga por los paisajes interiores? ¿Se observa, simplemente? ¿Dejo de sentir mis pies leves para fundirme con un sentimiento ansioso? ¿Respiro, o me olvido del aire? ¿Y qué hago cuando despierto? ¿Aceptar que de forma inconsciente, renuncié al único reposo que se me podía brindar, por volver a sentir las mismas angustias, dolores y desazones, tan cotidianas?
No tomen en cuenta mis palabras. Tienen ciertos dejes de amargura.*
Photo uploaded at 7:19 PM