11/20/09
WHEN WE WERE “QUIES” (Mítico combate a muerte en Zaire entre Santiago Pemán y Mariano Medina)
“Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego nos conocimos”
Rodney Dangerfield (sí,él)
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Prometí una carta, y ella siempre se acuerda de esas cosas.
Yo sólo memorizo datos y nombres y fechas y frases de películas buenas o malas.
A veces más malas que la viruela.
No recuerdo las cosas importantes, se lavan, se destiñen en mi mente y se desvanecen como los minutos.
En cambio, ella, es como un Terminator del amor.
Se acuerda de besarme y abrazarme por las mañanas y por las noches y durante las tardes frías o los anocheceres asfixiantes. Durante y a lo largo de la publicidad en la tele o en el lento transcurrir colorado del semáforo odioso.
Se fija en mis sonrisas torpes, y en mis manos nerviosas, en mi barriga próspera.
En mi jersey (en singular), en mis calcetines desemparejados, en mis gafas imposibles, en mis pantalones y sus lamparones cosmodemoníacos.
Decide dar y da.
Y voy yo y siempre tengo la mente allá. Donde no hay mapas,ni callejones, ni carreteras ni señales o referencias. Allí donde permanezco casi siempre, allá donde no llega nadie.
Ni Livigstone con Land Rover.
Como si me empapelase de niebla. Presente y ausente como el intermitente de coche.
Soy un desastre comparado contigo.
Pero eso no quiere decir que no sospeche que te quiero.
De hecho lo hago.
Lo afirmo y lo corroboro.
Las ecuaciones encajan.
Lo que ocurre es que me olvido de estar aquí y me voy a otro lado.
Y crees que no me acuerdo de escribirte nada.
Entonces te escribo esto y deja de llover durante un rato.
A lo mejor es para que lo veas más claro.
O para que no se te inunde más el coche.
SI HO,E SI. VAI FALAR O PROTOTIPO DE YOUNG MAN
COCKSUCKER DO CARALLO