DAMNED & BLESSED INJUSTICE
11/7/09
Aquí esta lo prometido, espero sea de su agrado. Saludos a Polilla, Lily y Alice.
[Cincuenticuatro]
14:39 PM
-¿Crees que debamos despertarlo?
-No lo se Jeff, estoy preocupado.
-Hablare con él.
-Si.
-Permiso Frank…
-No quiero ver a nadie.
-Amigo así no se solucionan las cosas.
-No me hables.
-Frank no seas infantil, ¿por qué no te cambias y vamos a ver a Gerard?
-No, no quiero verlo.
-¿Por qué?
-No quiero verlo…
-Bueno entonces podemos dejarlo para otro día cuando te sientas mejor
-No entiendes –Se enderezo en la cama- No quiero verlo nunca más.
-Es absurdo, no puedes renunciar a todo por una simple pesadilla.
-No es una simple pesadilla, es que tú no entiendes nada.
-Ayúdame a entender.
-¿Ahora eres sicólogo?
-No, pero si tu amigo.
-No eres nadie, ni tú, ni Bob, ni Gerard.
-No sabes lo que dices.
-Se acabo no quiero seguir viviendo esto.
-Realmente no te entiendo.
-Es que no hay nada que entender.
-Eres un maldito cobarde –Golpeo la puerta de una patada.
-Sal de aquí Jeff…
-Es mi jodida casa y estoy donde se me pega la gana y si quiero te corro de aquí.
-Hazlo entonces –Dijo desafiante.
-Frank basta –Grito Bob entrando a la habitación- No se que mierda pasa por tu cabeza, pero no tenemos porque aguantar esto.
-Sólo déjenme tranquilo.
-Te vas a arrepentir.
-Las amenazas guárdatelas en el culo…
-Es todo Frank, vámonos Jeff.
-Iremos donde Gerard y yo mismo le contaré en la mierda que te has convertido.
-Ve pequeño abogado.
-Estas jodido Frank…
-Jeff es suficiente, nos vamos.
El día de visitas comenzaba y con el un Gerard radiante y sonriente esperando con ansias encontrarse con su otra mitad. Lástima que eso no sucedería ni hoy ni los siguientes 3 meses.
-¿Hoy tampoco vino?
-Lo siento Gerard, no hay forma de sacarlo de su habitación.
-Es que no logro entenderlo ¿Es mi culpa? ¿Hice algo mal?
-No, no es algo de él, ni siquiera yo se el porque de sus actitudes.
-¿Y si le paso algo Bob?
-No sé si sirva de mucho, pero últimamente Frank tiene pesadillas.
-¿Pesadillas?
-Si, llora por las noches y hablo consigo mismo.
-¿Sobre que hable?
-Es raro, a veces dice ver imágenes, llora por ti y grita el nombre de Travis y Sam.
-Frank necesita ayuda.
-¿No te sorprende lo que te digo?
-En realidad no. Cuando aun estaba aquí también le pasaba lo mismo.
-Yo no sabía.
-Bob tienes que poner atención a todo lo que diga o haga.
-A veces me asusta.
-Lo sé, pero hazlo por mí hasta cuando salga.
-Tengo miedo que intente algo.
-Yo también.
-Mierda ya es tarde debo volver Jeff tiene que trabajar.
-Cuídalo muy bien por favor y atento a todos sus actos.
-De acuerdo, cuídate amigo.
-Nos vemos
-Adiós.
¿Cómo evitar su muerte? ¿Cómo alejarlo del peligro que se avecina? ¿Dónde puedo conseguir el valor suficiente para verlo a la cara? Me siento atrapado literalmente, un cobarde, un desleal.
-Frank…
-¿Mm?…
-Despierta, vengo de la penitenciaria.
-No quiero saber nada.
-Escucha ya sé que no quieres verlo, pero te necesita.
-No puedo hacerlo…
-¿Qué es eso que te lo impide?
-No quiero verlo.
-¿Por qué no?
-Es muy difícil.
-Podrías intentarlo.
-No.
-Lo digo tomando en cuenta que dentro de 2 meses cumple su condena de igual manera vendrá por ti. ¿Para que aplazar las cosas?
-Bob es complicado…
-¿Qué?
-Me siento culpable…
-¿De qué?
-De todo lo malo que le pueda ocurrir.
-¿De que mierda hablas Frank?
-No quiero verlo así –Decía con su vista sumida en la nada.
-¿Así como?
-Vete, no quiero hablar del tema.
-Si continúas así nunca avanzaras…
-Veté.
No hay palabras para demostrar lo que siente mi corazón en este momento ¿Se acabo el amor? o ¿simplemente nunca lo existió? Es la condena más larga y dolorosa que me ha tocado cumplir. Con Frank dándome la espalda no es mucho el interés de vivir. Lo necesito ahora, hoy y siempre.
-Hola…
-¿Qué haces aquí Sam? Me asustaste…
-Pasaba por aquí y vi que tu puerta estaba abierta. Se te ve muy triste últimamente. ¿Es por Frank?
-No.
-Bueno lo decía porque desde que salio no ha vuelto a pisar este lugar.
-No creo que sea asunto tuyo.
-Quizás, pero me preocupa verte así.
-¿Deberás?
-Claro que si –Ingreso completamente al viejo cuarto.
-Sabes… deberías irte quiero estar solo.
-Vamos hombre llevas casi 90 días solo…
-Estaré el resto de mi vida así si es necesario.
-¿Entonces si es Frank el problema?
-Si –Bajo su vista.
-Lo sabía…
-Pero no quiero hablar de eso.
-Tal vez ya es hora de olvidarlo –Se acerco a su lado.
-No, no eso no ocurrirá jamás.
-¿Lo quieres?
-Lo amo.
-¿Te ama?
-No lo se…
-Ves eso es lo peor, no saberlo.
-Y que quieres que haga si no quiere verme.
-Manda todo a la mierda.
-No podría.
-A lo mejor si –Recorrió con una de sus manos la cara de Gerard.
-¿Qué haces?
-Ayudarte.
-No necesito de tu ayuda.
-¿A no? –Su cara se plantó frente a él.
-Sam… no confundas las cosas yo…
-Cállate.
Con sus labios impidiéndole articular palabra alguna sello los de Gera
Con sus labios impidiéndole articular palabra alguna sello los de Gerard. Los ojos de ambos estaban abiertos y estáticos ninguno se quejo, ninguno se opuso. Luego de unos instantes Sam cubrió los ojos de su acompañante con una de sus manos y se lanzo a sus brazos.
Entre confusión, sorpresa, tristeza y una serie de elementos más Gerard cedió y de la peor y más penosa manera. Se dejaron llevar por la situación o tal vez las hormonas, pero ignoraron que alguien más les hacia compañía.
El pobre Jacoby observo como una y otra vez Sam le arrebataba lo que quizás nunca le perteneció, pero si anhelo día tras día. Sin más que ver corrió al estrecho baño y ahogo su llanto en esas cuatro paredes.
1 semana después.
-Voy a visitar a Gerard ¿Quieres que le de algún recado? –Dijo Bob acomodando su chaqueta.
-No. O tal vez… si.
-Dime.
-Sólo dile que lo espero…
-Frank… -Su cara se ilumino de alegría.
-No Bob, lo espero siempre y cuando el salga de allí solo.
-¿Solo? No entiendo.
-Sin mi ayuda.
-Otra vez con tus frases raras.
-Dile eso o simplemente calla.
-Lo que tú digas amigo.
[ABAJO]