11/8/09
¿Perdiste el norte?, yo lo perdí al jugar con miedo. Al sentir nervios traicioneros tensando mis dedos, puedo soportarlo quise esquivarlo y nada cambia. Ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia. No queda rabia solo pena, una gangrena que mis venas pudre. Pieza perdida del puzle, que nació un octubre y desde entonces vive condenada y loca. Rosa espinada, sangra a quien la toca. Quise compañía y obtuve un monologo,
quise un final feliz y me quedé en el prólogo. La droga es el peor psicólogo, nunca curo mi ahogo. Solo quiero correr a otro horizonte y estar solo.