Yo nunca había escuchado hablar de torturas
12/9/09
Hace quince años, cuando trabajaba en el semanario Marcha, entrevisté a un dirigente
estudiantil de Argelia. La guerra colonial había terminado en esos días. El argelino torció
la boca cuando le sugerí que hablara de sí mismo. Pero a lo largo de las horas fueron
cayendo las barreras invisibles y me contó su historia, feroces lágrimas del triunfo al cabo
de siete años de pelea. Él había sido torturado en la Cité Améziane. Lo habían atado a
una cama de metal por las muñecas y los tobillos y le habían metido picana.
-Uno siente que el corazón se va, la sangre se va, todo se balancea y se va.
Después lo habían pasado a la bañera.
Le dispararon en la sien con balas de fogueo.
Ocho oficiales violaron a una compañera ante sus ojos.
En aquellos tiempos yo no sospechaba que la tortura iba a convertirse en una
costumbre nacional. Yo no sabía, hace quince años, que en las prisiones y en los cuarteles
de mi país iban a producirse apagones por el excesivo uso de la electricidad.
[Eduardo Galeano -de- Dias y Noches de Paz y de Guerra]
[foto]k - Edimburg
Hola dento de un ratO!