12/10/09
La palabra “sincera” viene del latín sincerum y significa “puro o sin mezcla”. Los romanos eran grandes escultores, pero cuando cometían un error con el cincel, arreglaban el defecto de la escultura moldeando los detalles con cera. Entonces, si alguien compraba una obra defectuosa, no lo notaba hasta cuando la cera se derretía con el sol. Otros utilizaban la cera para darle un color dorado y brillante a estatuas de menor calidad para que parecieran fabricadas con oro. Así que los clientes siempre pedían una escultura “sincera”.