John Ryder en... "Más allá de la duda".
7/14/09
“Más allá de la duda” siempre ha sido mi película favorita de Fritz Lang; que junto con los “12 hombres sin piedad” de Lumet podríamos estar hablando de una de las mejores radiografías de la corrupción del sistema judicial y de sus anclajes de oportunismo y asaltos del poder jamás filmadas.
Este viernes se ha estrenado en nuestras pantallas (meses antes de su estreno en U.S.A., en donde están decidiendo si estrenarla en cines o directa a dvd) un espléndido remake del film de Lang bajo el mismo titulo. Lo dirige el siempre interesante e infravalorado Peter Hyams.
De Hymas me gustan absolutamente todas sus películas (incluyendo “La calle del adiós”, esa gran cinta olvidada y que deberíamos recuperar), y esta nueva “Más allá de la duda”, aparte de ser magnifica, es la peli menos Hyams de Hyams, y eso es algo ya de por si estimulante. Sobre todo teniendo en cuenta que Hyams, desde los tiempos de “2010” ha tomado control absoluto de sus Films, y es por ello que el único referente a este adulto y metódico remake sea, precisamente, el film anterior de Hyams a “2010”, esa maravilla que ha envejecido tan bien titulada “Los jueces de la ley” (también con Douglas en el reparto, sólo que aquí en el bando de los “buenos”).
Aparte de que el film de Lang es un thriller netamente de los 50 (con todo lo que ello conlleva) y el de Hyams un “exploit” con aires setenteros, muy cercano a Boorman, Badham y en especial a “El héroe que anda suelto”, de Peter Bogdanovich, la principal diferencia entre Lang y Hyams están en la resolución autoral con la que ambos cineastas cierran el relato: para Lang la corrupción política y judicial del sistema se sentía amarga, para Hyams (que cambia los resortes: ahora la diana son los medios de comunicación y la fama) el final ha de ser conciso: los malos son muy malos, y los buenos son aún peores. La línea divisoria de lo correcto y lo criminal, haciendo referencia a un siglo XXI demencial (la candidatura del personaje de Douglas para gobernador, por sus “buenas” acciones hacía la sociedad) están tan difuminadas que nada es lo que parece, nadie es quien dice ser, y todo se resuelve a lo bonzo: desde un coche en llamas hasta una confesión en plena alcoba (implacable secuencia final, la mejor de todo el metraje).
Un gran bravo por Lang; por haber filmado allá por el 56 una película cuya máxima virtud es que a día de hoy, en pleno 2009, podamos disfrutar de una obra enclaustrada en juzgados tan refinada, clásica y precisa como este remake de verdadera altura. Bravo también, cómo no, por un Hyams que sigue en plena forma.
Mi puntuación (sobre 5) a las últimas pelis que he visto:
- “Ice Age 3”, de Carlos Saldanha y Mike Thurmeier (2009) *
- “Un novio para mi mujer”, de Juan Taratuto (2008) *
- “La ultima casa a la izquierda”, de Dennis Iliadis (2009) ****
- “Paintball”, de Daniel Benmayor (2009) ***
- “Más allá de la duda”, de Peter Hyams (2009) ***
Foto: Fotograma de "Más allá de la duda".