7/5/09
.Bueno, y entonces, los nombres que se pierden, ¿adónde van a parar? En el intrincado laberinto de las grandes ciudades, desde luego, tienen muy pocas probabilidades de sobrevivir. Unos acabarán aplastados en el asfalto por un camión de transporte, otros morirán como un perro abandonado por no llevar la calderilla suficiente para coger el tren, otros se hundirán en un río profundo al llevar los bolsillos lastrados por el orgullo.
Con todo, quizás algunos logren sobrevivir y se dirijan a la ciudad de los nombres perdidos donde formarán una silenciosa comunidad. Una ciudad pequeña, muy pequeña. Y seguro que en sus puertas plantarán este cartel:
PROHIBIDO LA ENTRADA A LAS PERSONAS AJENAS.
Y quien entre por las buenas recibirá el pequeño castigo reglamentario.
éxtasis playero!!
con los pies del vecino en la cara, el niño q cd no te salpica te llena de arena, y la radio de 20m más allá taladrándote el celebro como si la tuvieses a la distancia de los pies del vecino!!! iuuuupiiiii!!