10/26/09
Da igual que intentes ser fuerte,
da igual que intentes adelantarte,
da igual que te construyas fortalezas y
que intentes tapar tu ridiculez natural,
porque al final acabas siendo igual de débil,
de lento, de desprotegido y de ridículo.
No importa que hagas, ni cómo,
porque la experiencia nos ha enseñado que
todo sale mal al final, y que lo sacrificamos todo
por ridículos momentos...
Sin embargo, cuando dejas de taparte bajo
ridículas apariencias que no tienen nada que ver
contigo, aunque vuelva a salir mal... , no te arrepientes
de nada, y yo no me arrepiento.