Hace días que te observo y he contado con los dedos cuantas veces te has reído, y una mano me ha valido. Hace días que me fijo, no sé que guardas ahí dentro, a juzgar por lo que veo nada bueno, nada bueno. De qué tienes miedo, a reir y a llorar luego, a romper el hielo que recubre tu silencio. Suéltate ya y cuéntame que aquí estamos para eso pa lo bueno y pa lo malo, llora ahora y ríe luego...Hace tiempo alguien me dijo cual era el mejor remedio cuando sin motivo alguno se te iba el mundo al suelo, y si quieres yo te explico en que consiste el misterio: que no hay cielo, mar, ni tierra, que la vida es un sueño.