10/22/09
Es difícil después de un final querer un comienzo, es difícil olvidar, pero es difícil NO imposible.
Cada cual juega su juego, con sus reglas. Los demás opinan, pero nadie puede jugar por uno. Cada cual tiene su tablero, su oponente y su meta. Muchos, casi todos, tienen dos oponentes, uno que cambia con el tiempo y el otro, el que nadie reconoce, uno mismo es su oponente. Es el que te impide, el que te exige, el que te ayuda a vivir, mal o bien, pero te ayuda. Cada uno para vencer a otro, se tiene que vencer a uno mismo primero.