11/30/09
La noche era un inmenso toldo negro que lo cubría todo. Cuando llegó hasta la punta del cerro más alto, el señor se empinó, alzó su mano y hundió su dedo en el cielo negro. Un agujerito se abrió y brilló un puntito de luz. El señor al que no le gustaba la noche se puso contentísimo. Abrió agujeritos por todas partes y en todas partes brillaron puntitos de luz.
C i e r t a m e n t e . . .
Te quiero ♥.