12/8/08
{Dedicado a quien pinta con los colores acuarelables de su Arco Iris, mi mundo pintarrajeado en escala de grises.}
- No soporto más esta distancia.
- No la soportas, y sin embargo, a veces siento que tú eres el que la amplía, el que la hace cada vez mayor, interminable, infinita. Esa distancia es inexistente. Aunque no me creas, yo estoy ahí, a tu lado, caminando tomada de tu mano, mirando el mismo horizonte que tú. Camino a la par tuyo, respiro tu mismo aire, me acuesto a tu lado cuando duermes. Jamás estás solo, yo estoy siempre contigo. Esa distancia existe porque tú la creaste y porque permites que interfiera entre nosotros. Porque la usas como causa de todos los deslices que tuvimos y tenemos. La distancia que dices, es culpable, no es más que una excusa para nada valedera. Una excusa para no reconocer que el problema no es la distancia, somos nosotros.
- Yo creo que existe, y no como una excusa. Existe y es ese abismo gigante que nos separa, tanto física como sentimental, y emocionalmente.
- Ese abismo lo crea uno. Y puede ser capaz de romperlo, sólo el mismo que lo crea, sólo él. Ese abismo que, se construyó entre nosotros; yo lo minimizo hasta que parezca tan simple como un insignificante átomo, cada vez que hablamos, que sé de ti, que te digo lo mucho que te quiero, y siento esa necesidad insaciable de besarte y de abrazarte. Cuando hablo contigo, siento que estoy tan cerca de ti, que puedo tocarte...
- ¿Y cuando no hablas conmigo? Ese abismo existe, y no lo podemos evitar.
- ¿Cuando no hablo contigo? Pienso en cómo serían tus ojos, el color con el que miran el mundo, la intensidad de cada una de sus miradas. Pienso en tu sonrisa, en lo loca que ésta me volvería. Pienso en la sensación de tus manos, sobre mi piel, y ésta se me eriza de sólo pensarlo. Pienso en la calidez de tus abrazos, y en la humedad de tus besos, y tiemblo. Todo el día, pienso en ti. Y cuento desesperadamente las horas que faltan para volver a hablarte, e imagino todo lo que voy a decirte, una y otra vez, para no equivocarme, para no olvidarme de nada...
- ¿Y así desaparece el abismo?
- Inténtalo.
- ¿Y si no lo logro? ¿Si no lo consigo derrumbar?
- ¿Qué es lo que pierdes con intentar?
- ¿Puede que no funcione?
- Puede también que sí.
- ¿Y durante la noche? El abismo puede expandirse...
- Si es que lo permites... Yo sueño contigo cada noche. Pienso en ti, antes de acostarme, y luego de levantarme. Pienso en ti, hasta que el sueño me vence. Sueño que me llevas a lugares que sólo existen en sueños. Y por las noches, mientras duermo, siento que sigilosamente te acercas, y te sientas en mi cama, a mis pies, y te quedas mirándome en silencio, escrutándome el cuerpo, por debajo de las sábanas, y luego te acuestas a mi lado, y me susurras algunas pocas palabras en el oído, y me abrazas, mientras duermes conmigo en mi cama, y en mis sueños...
- ... Y no hay más distancias...
- Y cuando me levanto, siento que fue más que un sueño... Que de verdad eras tú, y que te habías quedado conmigo.
- Y tal vez lo era. Y tal vez, por las noches, sí sepa hacer desaparecer ese abismo...
(30 de Noviembre de 2008, 16:53)
Le saqué las acotaciones porque no entraba si no.
Espero, adnen muy bien !
Un beso,
N.