Cabe el paraiso
11/10/09
Renació de promesas vacías, sus besos encendieron de nuevo su piel.
Comenzó a danzar al ritmo de latidos, para bailar cuerpo con cuerpo siguiendo los vaivenes de dos respiraciones en una.
Se quiebra el cielo cada vez que la mira, el silencio se destruye, el ambiente se funde.
Desaparece todo en sus brazos.
Cabe el paraíso en sus manos.
Tqcnhq
:) tienes que leerte algo de "Versos del capitán" de Pablo Neruda.
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