Dos, ligadas a un mismo árbol, charlando de cosas suyas a medida que sacan a pasear las horas. Azar? Unión? Química? O son compañeras... Quizá almas gemelas.
Mientras una defallece, la otra arrima el hombro. El secreto no está en el candado que las une, sino en aquello que, días atrás, me dio por llamar Fe. Si no hay candado (que no lo hay), déjate de otear el horizonte en busca de piratas extinguidos.
Construye, camina, y cree.
jolupus said on 7/25/08 9:15 AM …
i dale amb les bicicletes....