10/19/09
Hey, aún recuerdo aquel viernes
que te entró la pálida, casi sin poderme avisar
sujetándote la frente,
cuesta abajo, cuesta arriba se te hacía el caminar
no me des las gracias no,
yo lo hago por tí igual que tú lo harías por mi,
sin pedirlo y sin decirlo, aquí está mi hombro
si quieres echarte a dormir.
migueta!