N!CO TE ADORA
NO CREO EN DIOS.
El otro día viajé a Francia en globo aerostático... bueno, en realidad fui a Santiago en bus, pero lo cuento así para que combine con la estética de la fotografía de arriba (donde salgo "divino"). La cosa es que en este viaje me sente junto a una señora de unos 45 años, bien vestida, bien peinada, pero muy poco llamativa... algo gris... y desde que el globo comenzó a elevarse (a las 5:30 p.m.), ella sacó un rosario, se persignó, se percató de que yo la miraba y comenzó miéchica a transmitirme sobre Jesús. Yo la escuché respetuosamente mientras ella se masturbaba mentalmente en sus elucubraciones sobre lo maravilloso de obedecer a Dios y la importancia de afiliarse a la iglesia, de lo equivocado del paganismo y lo enfermizo de la homosexualidad... hasta ese punto todo ok (o en realidad, todo mal, pero la escuché en silencio), hasta que concluyó con una frase de la que nunca me voy a olvidar:
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"UN BUEN CRISTIANO DEBE TENER
HARTO TEMOR A DIOS".
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¿Temor... a Dios?
En ese momento me enojé. Y le dije:
"Son las 5:45 y usted ha hablado por quince minutos sobre el mismo tema... ¿no quiere escuchar mi opinión acaso?"
Supongo que usted piensa igual que yo - me respondió.
No, para nada - le contesté sereno.
Bueno, es que a los jovenes les encanta ser rebeldes -dijo triunfante- es la ingenuidad la que los tiene perdidos en...
¿Ingenuidad? - la interrumpí - Me dejaría decirle un par de mis ingenuidades...
Como no me respondió, le regalé una enorme sonrisa y comencé miéchica con mis quince minutos de paganismo, que resultaron en algo como esto:
"Creo que la iglesia y las religiones se han burlado de todo el mundo utilizando la imagen de un padre creador para impartir miedo y obediencia.
Miedo, señora... ¡¡¡MIEDO Y OBEDIENCIA!!!
Y yo creo que yo soy la persona más desobediente que conozco... soy hasta sexualmente desobediente - la señora puso cara de espanto, pero yo continué sonriendole y le dije- Si, señora: soy homosexual... y quiero que todo funcione a mi manera, pero también quiero que toda la gente funcione a su manera, y que todo el mundo haga lo que realmente quiere hacer (pico con los dies mandamientos) y quiero que todo el mundo sea feliz... no que sea *miedoso* y mucho menos *obediente*."
Si todo el mundo hiciera lo que quisiera me dijo mirnadome ofuscada- el mundo estaría loco, sería sodoma y gomorra.
Si todo el mundo hiciera lo que quiere hacer le contesté cordialmente- todo estaría bien, porque al fin y al cabo las personas solo quieren vivir bien, comer rico y compartir amor.
Y entonces preguntó extrañada la señora- ¿para qué cree usted que están los diez mandamientos?
Es obvio que los diez mandamientos los inventó la iglesia le dije fríamente-. No existe el papito Dios, pues NADIE nos creó, tal como nosotros no podemos crear nada, solo podemos afectar el curso de las cosas.
Cuando pienso en la existencia de un mundo espiritual mi mente se aleja mucho del concepto de paraíso, pues la espiritualidad no viene después de la muerte: incluye la muerte, incluye también la vida, incluye el aquí y el ahora, porque la vida está sucediendo ahora, la muerte está sucediendo ahora y, como escribió mi amigo y compañero de casa Daniel Tapia:
"nunca dejamos de nacer, solo cambia la cáscara de la semilla".
Después guardé silencio y la observé. Supuse que me iba a odiar por insultar sus creencias, pero la señora me miraba fascinada y sonriente... y lo único que tuve que hacer fue decirle lo que realmente pienso de la vida.
Dime más me dijo, casi como una orden.
Y comencé a predicar mis creencias, como por ejemplo: le dije que el universo es infinito e igual en estructuras que se repiten a macro y micro escala (que en realidad, son lo mismo, pues no existen las cosas chicas ni las cosas grandes, todo depende del punto de vista). Una célula, por ejemplo, debe pensar -a su manera- que nosotros, los humanos, somos seres gigantescos, pero la galaxia, debe creer que nosotros, los humanos, somos realmente seres diminutos.
Para ejemplificar lo que digo pienso en la estructura de los átomos y no puedo evitar asociarla con la de los sitemas solares: particulas (planetas) que se atraen y repelen "oscilando" al rededor de un nucleo (el sol)...
Entonces:
Nuestro sistema solar es un átomo.
La galaxia es una molécula.
El conjunto de galaxias forman de seguro una célula.
Y al final somos todos parte de un macro ser.
Los humanos nos creemos tan grandes y magnificos, tan divinos y maravillosos, y no somos nada. Tal como yo tengo conciencia de que existo (lo sé porque me lo cuestiono), el universo debe tener conciencia de él y debe saber que existimos nosotros dentro de él, como nosotros sabemos que existen organelos en nuestro cuerpo, porque nosotros mismos somos un cosmos.
Sigo abajo...
On October 09 2009
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