Tendré que recitar un poema sideral: felicidades gafotas.
7/8/09
La sinceridad es tu zarpazo más delator. Siempre aparentas no saber nada, pero nos conoces mejor que nadie. Aunque viniste por casualidad, y nos odiamos, ahora es imposible decir no a tus invitaciones a cenar y charlas de horas.
Recuerdo cuando las sombras de la verdad arraigaron dentro de mi vida, y me hicieron con ella. No era nadie, volvía ser nadie, y aunque tuve reinos y demás, ahora me queda de esos momentos las tardes que me llamaste para pasar dos horas fuera de casa sin torturarme. La de veces que me dijiste 'vamos, pasa, no son para tanto'. Igual que cuando tú tuviste dudas yo fui las que las disipó con mi poca delicadeza.
Con ropa llamativa y gafas del chino robadas, y tu sobrada personalidad, seremos las fotos que nuestros hijos miren diciendo 'mamá, mamá... ¿y éste quién era?' De esos momentos nos quedaran sonrisas y verdades como puños que dan puñetazos hasta dejarte junto al suelo.
Eres una persona especial, y todo lo que tocas lo haces especial, incluso mis miles de crisis.
No tengo recuerdos contigo de hace años, pero da igual. Me basta con saber que cuando miro hacia atrás veo tus tardes tiñéndote y destrozándote tus pelos, haciendo de mí lo que querías, entre risas y canciones.
Y que tus cállate siemrpe sonrán a cari-ño más que a desprecio, que tus críticas siempre serán mis pensamientos leídos, que tus pantalones siempre me gustarán y los chalecos transparentes serán mi obsesión.
Aunque pierda reinos, aunque pierda todo lo que siempre quise, o necesité, sé que tú, estás entre esas joyas que guarda mi corazón a la hora de recordar que somos los reyes del carnaval al que llaman vida, ¿o no?
Te quiero, alternativo.
Esta canción, em recuerda a tí y a mí, cuando vestimos esas ropas horteras... tú sabes:
Mi piace andare piano, piano,
como Adriano Celentano
because like this
because like this si arriva lontano.
Cuando nací, ¡qué triunfo!,
entendí que había sido capaz de ganar
a cien millones de hombres rana en celular.
Y había nivel, y trampas.
El segundo quería estudiar alemán,
pero volcó en las caderas de mamá.
Hoy voy a decirlo: ¡cómo me amo!
Y tú ya no puedes hacerme daño.
Soy un ser divino, ven a adorarme.
¡Qué buena suerte amarme tanto!
Luego crecí, ¡qué trauma!,
percibí que aquí fuera no había piedad,
yo no iba a ser el rey del mundo.
Algo más tarde, ya un hombre,
me juré no volver a olvidarlo jamás,
fui el ganador del gran circuito de Le Mans.
Hoy voy a decirlo: ¡cómo me amo!
Y tú ya no puedes hacerme daño.
Soy un ser divino, ven a adorarme.
¡Qué buena suerte amarme tanto!
Oh, el síndrome Universal,
la vida te sentó en un diván,
contando todo tipo de traumas.
Oh, podrías pensar un rato en él,
quería estudiar, recuerda como te empujaba.
Y quedó segundo, uuuhhh ...
Hoy voy a decirlo: ¡cómo me amo!
Y tú ya no puedes hacerme daño.
Soy un ser divino, ven a adorarme.
¡Qué buena suerte amarme tanto!
Di no al pánico, sin pánico, sin pánico, no al pánico.
Edipo contra Electra,
narcisismo es lo que impera.
Qué simpático, simpático, carismático, simpático.
Edipo contra Electra,
tus complejos a la hoguera, ¡ya!
Me amo. LOVE OF LESBIAN.
Siempre serás tú, y tus aires de triunfador.
bioletta.