1/24/06
No se porqué no había visto esta película antes. Me la conseguí hace unos 4 meses por lo menos, pero siempre tenía algo que hacer (sobretodo en período de clases, tapado de trabajos y estudio). Así que esta película quedó archivada en mi colección, hasta que este Sábado recién pasado la pude ver. Yo que pensaba irme un par de días a la playa, me tuve que quedar acá en el caluroso y asfixiante Santiago del verano, con un estado gripal que me tuvo con fiebre hasta ayer en la mañana. En ese estado vi finalmente Crimen Ferpecto. Y me arrepiento de no haberla visto antes!
Crimen Ferpecto es el séptimo largometraje del genial director español Alex de la Iglesia, el mismo que nos deleitó con esa joya llamada Muertos De Risa (genialísima de 1999), nos impactó con Perdita Durango (1997) y el Día De La Bestia. Es que de la Iglesia ya ha logrado hacerse de une stilo propio a la hora de contar historias sórdidas, truculentas, bizarras, graciosas, extravagantes, peculiares y extrañamente entrañables.
Esta vez de la Iglesia eligió un mall para relatar las fijaciones de un hombre común con un sobrenatural talento como vendedor, Las luces artificiales, las vendedoras con cuerpo y rostro de maniquí, los productos pulcramente ordenados y el confort que cada nivel le pueden proporcionar, convierten a la tienda de departamentos “Yeyo” en una especie de paraíso para Rafael (un brillante Guillermo Toledo) un vendedor a cargo del departamento de damas. Ganador, seductor y ambicioso.
Un típico arribista quien se comporta como si fuese el dueño y toma todas las ventajas posibles de su pequeño reino : aventuras con todas las chicas que trabajan de vendedoras, abuso de su cargo, empleados aduladores que andan siempre pendientes de él, y un "prestigio" único como vendedor. De hecho, él mismo lo declara ene ste discurso inicial: “Me considero un tipo atractivo, con clase. Mi máxima ambición es disfrutar de una vida acorde con mis gustos. Prefiero morir a conformarme con una existencia mediocre. Sé la casa que quiero, sé el coche que quiero, incluso podría decirles dónde está y lo que cuesta”.
Un narcisista en extremo, Rafael pretende conseguir el puesto más "top" dentro de la tienda, el de jefe de planta. Pero sus planes se ven destruidos cuando el puesto lo toma el encargado de la sección de varones, Don Antonio (Luis Varela). Una acalorada discusión entre Rafael y Don Antonio termina en la muerte accidental de este último. Desesperadamente, Rafael tratará de deshacerse del cadáver y recibe ayuda anónima de la poco agraciada (weno, en realidad "horrorosa") vendedora Loudres (la genialísima Mónica Cervera, todo un acierto de de la Iglesia), la única testigo del accidente, quien extorsionará al máximo a Rafael.
Así van llegando situaciones absurdas y dignas de análisis: la "apacible" vida de Rafaél se va convirtiendo en un infierno. A pesar de que se queda con el puesto de jefe de planta que tenía el finado, Loudres se va metiendo en su vida. Lo fuerza a estar con ella, a hacer cambios drásticos, a dejar su vida de seductor de lado. Rafael va perdiendo la cabeza a medida que avanza el relato. Lourdes es el demonio mismo, que lo tiene literalmente agarrado de las bolas. Lo obliga a que tenga una relación con él, lo obliga a que sea la única, a ser su amante, y a casarse. Rafael se desespera viendo cómo el entorno sofisticado que había construido a su alrededor va degenerando poco a poco hasta transformarse en un infierno de vulgaridad. Preso de la locura, idea un plan para acabar de una vez por todas con Lourdes. Esta vez, Rafael no puede cometer ni un solo error. Todo tiene que ser "ferpecto".
¿"Ferpecto"? ¿Qué es eso? ¿Que no es "Perfecto"? Weno, es que "ferpecto" es algo impecable, pero con ciertos matices que lo alegan de la perfección pura y ortodoxa. Esa "ferpección" es más cercana, es más "humana" si se quiere. La "ferpección" es lo que busca Rafael. Ya no importa que todo sea impecable, sólo tiene que ocurrir. Sólo debe deshacerse de Loudres. No importa que sea ideal, sino que sencillamente ocurra. Salir del suplicio. Sacarse el peso de encima.
De la Iglesia logra realizar una de sus películas más lúdicas con Crimen Ferpecto. Si bien el realizador había logrado la genialidad en obras anteriores, acá confirma su oficio. En Crimen Ferpecto, Alex De La Iglesia realiza una critica algo somera de nuestra sociedad, mostrándonos los niveles alienantes del consumo y la importancia de las apariencias. Aunque el relato tiene algunas fallas por ahí (los personajes secundarios son cada vez menos relevantes a medida que avanza la historia), la película logra sostenerse con creces. Sin duda el que destaca más es Guillermo Toledo, quien va retratando de manera sublime la progresiva locura y desesperación de Rafael. Es su impecable interpretación, más ese monstruo de la comedia que resulta ser Mónica Cervera en el papel de bruja desgraciada, lo que afirma la película y la logra sacar adelante.
¿Recomendada? Totalmente!
asrrrfff
yo voy a ir a ver esa cuando lo den en el ciclo de la U... que tengo entradas gratis pa tdas las peliculas... ñak ñacaaaaaaaa...
bueno saludossssssssss :P