11/15/09
No estaba muy segura de que todavía pudiera hacer esto. Pero la verdad es que tampoco me pareció importante.
Todo lo que sabía era que te extrañaba. Más que antes, si es que era eso posible.
No me parecía normal seguir pensando en vos, aunque lo hacía. No me parecía lógico mirar aún con nostalgia el sitio donde nos dimos aquel beso, que probablemente ahora solo habitaba en mi memoria mientras tú le dedicabas frases de sábanas mojadas a alguien más. Me habría encantado tener la fortaleza de escribir esto en un papel y ponerlo en tu puerta. Era ese tipo de cosas que jamás me atrevería a hacer.
Hoy había entendido que ya no te quería tanto y que ya no tenías la mitad del aire que yo respiraba. Ya era alguien sin vos y la idea me hizo feliz. Mis emociones no dependían más de lo que escribías en tu subnick ni en los inexistentes mensajes que me esperaba ver en mi facebook. Ya no eras todo, pero todavía me importabas.
Mientras el msn se mantenía muerto pensaba en otros tiempos, cuando terceros avivaban nuestras conversaciones por largas horas. Por un rato me pregunté cuán diferentes habrían sido las cosas si todos esos fantasmas no hubieran aparecido en nuestras vidas y si hubiéramos sido capaces de hablar po 12 horas continuas si la covnersación girara solamente en torno a vos, a mí y a nuestras cosas. Estuve segura de que habría sido casi imposible y me odié por extrañar esos tiempos de brujas, traiciones y gente demente.
A pesar de todo me gustó saber que eras tan feliz y me volví a preguntar si alguna vez yo llegaría estar así. Por alguna razón este día de absoluta calma había despertado mi nostalgia y te volví a recordar con la nitidez de siempre. Extrañé lo que fuimos y me sorprendí a mí misma al descubrirme que incluso mis palabras eran muchísimo más cuidadas, refinadas y considerablemente menos evidentes cuando tenía algo a lo que aferrarme.
Extrañé también esa sensación y pensé en lo diferente que podría haber sido este texto si todavía tuviera algo que perder.
Deseé el sabor del vino en la punta de mi lengua y el olor de tu pelo a mi lado. Casi extrañé el humo de cigarrillo, la lluvia y todas esas cosas que más que trarme tu recuerdo, me recordaban a mí. También me extrañaba.
Ya no sé si llorar, o reírme de lo tonto que sido
Tú te bajas del tren, tú te vas esta vez
Esta vez para siempre (...)
Pero debo seguir mi camino
Yo también sé perder,
Pero al final de cuentas ¿Quién pierde a quién?
Always:
Jajajaj...Que tiempos!