12/1/08
Aquí los días más fríos están llenos de luz.
Tal vez por eso cuando he estado mareada, febril o demasiado bebida, me ha dado por quitarme capas de ropa, una tras otra, a riesgo de enfermar, esperando que el frío me despertara, me llevara a lo conocido, a casa.
Pero me temo que una exposición excesiva está consiguiendo que me hierva la sangre, quisiera encontrar un nido donde derramarme,
dejarme atrapar "dentro de un pulmón inconmensurable".
vaya cielo más guapo. yo el frío lo odio un poco.