Otra más, ya pocas me quedan en mi pueblo por matar.
Y aunque es una cuestión personal lo de reventar canastas, hay que reconocer que es una putada porque el ayuntamiento de mi pueblo pasa del baloncesto y tardan meses en reponerlas... si es que las reponen.
¿Y dónde juego/me desahogo yo ahora? Hijos de puta.