Así termina una etapa, con desdicha y rumores. Una tras otra, siempre es lo mismo, con todas sin excepción. Que el tiempo, que el lugar, que lo que dicen, que lo que espero; todo es un impedimento a la hora de querer mirarte. Cuatro veces, lastimamente, no es casualidad; simplemente es mala suerte. Quiero mandar a la mierda todo y ya lo realizé. ¿ será lo mejor ? no lo se, pero por ahora quiero dejarme llevar y llorar un rato. Desilusión, mentiras y cosas pasadas hacen que nunca más en mi vida me vuelva a pasar lo mismo. Maldito sea el día ese que no me fuí para la casa y pasé a quinta normal. No saben cuanto me arrepiento de ese maldito día. Daría lo que fuera para volver al pasado y no caer nuevamente en todo esto. Primero fue una y para rematar, nuevamente otra. Tiempo atrás había tomado la opción de olvidar todo; pero me rrepentí a último momento. Pero hoy me diste y demostrastes las herramientas para tomar aquella opción. Es en estos momentos que me doy cuenta de lo cabrachicas que son y lo todo malo que recepcioné de ustedes, pero también lo bueno. Desde hoy se borrarán de mi vida, espero que sea lo mejor, yo por mi parte me iré a la mierda y a preocuparme por webadas que realmente son importantes y no andar pensando en amor. Aguanté mucho, varias veces me pisaron, pero ya no doy más. Perdón a las personas que dentro del grupo nunca me hicieron nada, pero si manejo contactos con ustedes, me hará recordar lo malo que fue esa epata hablando emocionalmente. Solo desearles lo mejor del mundo, que les vaya bien en su proyecto de vida. Que no les pase una y otra ves lo mismo que a uno. Y por último, me duele pensar que tu pensaras así de mi, siempre creí que tu confiabas en mi, porque yo te lo demostraba. Nunca dejes que los rumores sean tu verdad absoluta, porque no lo son. Ojala algún día te des cuenta de la persona que soy, te deseo lo mejor del mundo y que tu meta se cumpla, porque yo se que tu eres capas. Yo, me despido, reitirando nuevamente mis disculpas a aquellas personas y que no quiero hablar ni ver a nadie nunca más en mi vida, porque me hacen mal.
Hugo Saavedra y su maldito Gonelth